
A 600m de altitud, se convierte en uno de los miradores de la plana de Vic, lo que permite a todos nuestros huéspedes gozar de la tranquilidad de leer un libro bajo de un roble centenario; escuchar el canto de los pájaros tumbado sobre la hierba; practicar senderismo sin tener que coger el coche; ampliar el archivo fotográfico de paisajes, animales y plantas; escuchar aquella música que tanto nos gusta, sentados en un tumbona, observando la obra de teatro, nunca igual, que nos ofrece la naturaleza; gozar de una barbacoa al aire libre, rodeado de los amigos o familiares; salir a ver las estrellas con los hijos; tener largas charlas con los que nos acompañan al lado del fuego; despertarse con la ventana abierta y no sentir nada más que las hojas de los árboles o algún animal, comer una tostada recién hecha en la chimenea; jugar con los hijos a fútbol, a tenis mesa, etc.; encontrar el calor del sol y refrescarse en la piscina; y, porque no, también descansar.
Por todo esto y por todas aquellas emociones que creen que podrían vivir en Mas el Corral y no hemos mencionado, les invitamos a visitar nuestra página web, a consultar las ofertas que vamos ofreciendo durante todo el año a nuestros clientes y, si les gusta, a hacer su reserva para un estancia familiar, en encuentro de amigos, un aniversario o, simplemente, para hacerse un regalo por el esfuerzo diario.